Written by Colaboradores Ceros a la Izquierda on sábado, junio 13, 2009
por Antonio Jesús García Garrido.
Bueno, casi estamos terminando. El siguiente dibujo viene a representar, muy lineal y esquemáticamente, la correlación de fuerzas en la que nos movemos. Como se puede ver no he metido el resto de partidos ni las subdivisiones de identificación ideológica para no distraer la atención sobre lo fundamental: contra quién jugamos, contra quién actuamos (quién actúa contra nosotros), qué medios tenemos (y tienen ellos), por qué ese mapa y no otro, qué nos hace ser de derechas o de izquierda, por qué no avanza IU (aunque sea hasta ese límite imaginario a ambos lados). Qué nos falta. Qué nos sobra.
Por si alguien se pierde: El centro ideológico (tan subjetivo que yo no creo que esté justo en el centro) lo ocupa un porcentaje de gente que se considera de izquierdas. No vamos a discutir ahora el concepto pero es cierto que mayoritariamente la gente de esta sociedad se considera así. Si se les da la oportunidad de que afinen más (que se ajusten a las seis categorías que hemos pintado abajo) los porcentajes son bastante parecidos a lo expresado. Quizá no se confiesen tantos de “extrema derecha” pero ante preguntas concretas sobre inmigración, aborto, valores, otras religiones y culturas, etc. igual tendríamos que ampliar esa zona azul oscura. Los límites tampoco son tan rectos ni están tan definidos y limpios como en el dibujo, en realidad se parece más a unos dientes de sierra irregulares y extremadamente romos o puntiagudos. El caso es que este es, más o menos, el mapa ideológico español (insisto, al que le interese y como ejercicio, que incorpore otras fuerzas y otros valores trasversales tipo sentimiento nacional, feminismo, ecologismo/conservadurismo, partidos nacionalistas... lo que queráis).

Dibujo 1
Vamos a ampliar con mucho detalle el trozo ideológico que nos interesa y a partir de ahí intentaré concretar más. Aunque nos vayamos aproximando tenemos que tener en cuenta que sigue siendo un espacio inmenso y variable, no os voy a aburrir pero llevo semanas trabajando el mapa de mi pueblo y es tan complejo o más que el que os presento, es decir, como no hay sociedades simples y lineales no hay esquemas que tengan esas características. Esto sirve para mi argumentación final pero ojalá os sirva también para que comprendáis el mundo en el que os movéis y militáis. De todos modos no os voy a aburrir mucho más, nos quedan tres dibujitos y pasamos al análisis y a plantear algunas posibles soluciones.

Dibujo 2
Este hay que explicarlo mucho más. Si nos fijamos los límites son difusos y no tan rígidos. Hemos ampliado nuestro espacio y la organización está sobredimensionada para que se la vea, insisto en que a escala real apenas se distinguiría.
IU tiene ideas (os aseguro que es así) y las lanza a la sociedad -en el dibujo números 1, 2 y 3- tal y como se puede ver, unas van dirigidas hacia el espacio derecho y otras hacia el izquierdo, la número 2 sería un “mensaje perfecto” ya que llega hasta todo nuestro espacio ideológico (¿todo? Sí, si damos por perdido el sector que no vota). 1 es un mensaje dirigido a los votantes del PSOE (después veremos algo de esto cuando hablemos de estrategia) y 3 es una propuesta que intenta enlazar un sentir muy amplio que va de la extrema izquierda a los sectores más de izquierda del PSOE o, visto de otro modo, a los más moderados de los nuestros. Pero no vivimos solos en este mundo complejo y también nos lanzan mensajes e ideas los otros (representadas con el número 4) y, en este caso, son más, tienen más alcance y vienen desde lo institucional la mayoría de las veces y desde el partido las menos. Las distingo porque las “oficiales” tienen más calado y suelen ser más sutiles, unas veces son Leyes y Decretos, otras “decretazos” y otras son “simples e inocentes” campañas institucionales. De otro lado, nuestras iniciativas o propuestas normalmente chocarán con otras de sentido opuesto (a en el dibujo) y también en el espacio actual se darán ideas que vengan de la izquierda y de la derecha (b y d), si nos fijamos en d ocurre que la propuesta ha sido enviada a nuestra “línea de flotación” y nosotros hemos respondido generando una propuesta (c) hacia la izquierda. En principio esta es la naturaleza de la correlación de fuerzas en la que sólo hay una ley que nos interese: los espacios no están nunca vacíos y los extremos son cambiantes y oscilantes para cada eje ideológico (izquierda, centro y derecha).
En el dibujo los números 5 y 6 representan zonas de población que difícilmente van a votar, ni les llegan los mensajes ni les interesan (no toda la culpa la tenemos las fuerzas políticas) pero esos mismos números podrían subirse hasta prácticamente la mitad del dibujo en unos casos (por ejemplo las Elecciones al Parlamento Europeo que están a la vuelta de la esquina) o quedarse donde están en unas Municipales. Es verdad que decíamos, y lo mantengo, que las sociedades son cambiantes y eso también puede significar que en tiempos de catarsis social, de crisis, de enfrentamientos generacionales, etc. éstas pueden variar mucho más y más rápidamente. Nos centraremos ahora en la zona marcada con un 7. La vamos a ampliar a niveles de individuo y es el último dibujo con el que os machaco. Faltan flechas en el dibujo, las que representarían las iniciativas/propuestas que surjan directamente de las Asambleas (además no son pocas) y suelen ser las más eficaces para sumar en y para la organización. Decía en la primera entrega que teníamos que tener en cuenta lo que se hace y lo que no se hace y ésta será la parte central del debate y las ideas que propondré en la próxima entrega. Antes de abandonar el dibujo 2 ¿alguien me dice por qué nuestra organización no está situada en el centro del espacio y, además, por qué la dirección está aún menos en el centro? ¿Evidente? Pues sois muy mal pensados porque no van por ahí los tiros.
Estamos terminando con el análisis sociológico. Nos hacen falta tres minutos más para atacar el siguiente esquema:

Dibujo 3.1

Dibujo 3.2
El 3.1 está más limpio para que entendamos qué intento exponer con el siguiente. Los rectángulos de izquierda y derecha limitan los individuos que se encuentran bajo los espacios de cada partido y lo que queda es una zona en disputa. La línea intermitente horizontal distingue los individuos que tienen decidido votar de los que aún no han decidido o no van a votar. Tal y como se puede ver en algunos destaca el color rojo (digamos que son o dicen ser muy de izquierdas), otros son naranjas (no son tan de izquierdas) y otros son verdes, blancos o violetas (se preocupan o les interesa más la ecología, la paz o el feminismo respectivamente) y los hay (la mayoría) que tienen dentro distintas tonalidades mezclando los cinco colores o algunos de ellos. Bien, este es el mapa, ridículo y minúsculo, del espacio que nos interesa pero únicamente desde una perspectiva: la de la ubicación ideológica y su voto. Ahora hagamos un esfuerzo y sumemos variables: ni clonándonos tendríamos la misma religión (o su ausencia), el mismo trabajo, los mismos amigos, la misma educación, el mismo entorno social, la misma cultura, la misma familia... es imposible, y eso nos hace no percibir de un único modo las situaciones, las sensaciones, las ideas, los problemas, las propuestas... pero es más, eso nos hace percibir de modo distinto la razón (su prima hermana la lógica), la justicia, la ética, la verdad. Es muy curioso intentar entender cómo nos formamos una opinión. El mejor trabajo que nos puede ayudar yo creo que sigue siendo el de Vicente Romano “La formación de la mentalidad sumisa” pero también hay que echarle un vistazo a “Ciudadanos siervos” de Juan Ramón Capella. El que no quiera tanta letra puede leer en Rebelión un interesante trabajo de Vicente .
El dibujo 3.2 nos muestra a individuos que reciben “ofertas” las que surgen del lado izquierdo son las nuestras y las que salen del derecho son las del PSOE. No he querido complicar el esquema y nos centraremos en dos ejemplos concretos, de un lado, las flechas negras indican una propuesta/acción y las azules representan una denuncia sobre la gestión ética, eficaz, eficiente y honesta de las instituciones públicas. Así, la propuesta-idea la reciben los individuos 7, 11, 15, 16 y 17 aunque en realidad el mensaje está enviado al conjunto de la sociedad la propuesta sólo ha surtido efecto (positivo, claro está) en esos cinco individuos entre los que predomina un interés por lo blanco (la paz), tal y como se puede ver, el individuo 7 ha recibido de modo directo (es decir, posiblemente le afecte directamente) la visión-acción del PSOE. Pensemos, por ejemplo, en la retirada de tropas de IRAK, da igual que la hayamos pedido en el Parlamento mil veces, al final quien retiró las tropas fue el PSOE y el número 7 es un votante nuestro que es padre de familia de un soldado profesional de los que se encontraban allí... ¿nos seguirá votando? ¿recordará quién ha estado permanentemente exigiendo la retirada? Parece evidente que los números 11 y 24 no nos van a votar, al 15 no le interesan especialmente estos asuntos y sólo el 16 y 17 habrían sido entonces un acierto (aunque aún no han decidido a quién votar o si lo harán) a lo mejor 16 es amigo del número 7 y lo convence de algo y 17 está demasiado cerca del espacio PSOE como para que podamos influir en él.
¿Teníamos que hacer la propuesta de retirada de las tropas? Por supuesto, absoluta y rotundamente sí, pero ¿hemos usado los medios adecuados? ¿ha merecido la pena? ¿qué nos ha costado? ¿el objetivo era la retirada o dar a conocer la propuesta?
Las líneas azules no tienen respuesta (es muy difícil que puedan darnos lecciones de ética a nosotros) y no inciden en “los nuestros” ni en nuestro ámbito más cercano porque ellos ya lo saben. Así es que digamos que nuestra denuncia ha calado en los individuos 6, 16 y 24. ¿16? Interesante, fue uno en el que actuó nuestra propuesta de la retirada de tropas, quizá eso sume; 6 parece un votante convencido del PSOE y es demasiado “naranja” pero puede, depende de su visión de la política y de lo público, que esto la haga cambiar. Imaginemos que es una funcionaria por concurso, harta de ver que las promociones internas están amañadas para beneficiar a los amigos de quienes las convocan, o, simplemente, que tiene una visión más ética y límpida; 24 sin embargo, aunque tuviera el mismo perfil que la número 6, parece demasiado alejada tanto de nuestro espacio como de la posibilidad de votar.
Seguid sumando flechas, sigamos mandando mensajes e iniciativas, tanto en lo local como en las grandes cuestiones a eso se le llama hacer política, pero distingámoslas y hagámoslas lo más uniformes y únicas posibles.
Hay una terrible trampa en este simplismo pero ni pretende ser un sofisma ni busca el camino fácil que nos lleve a mis argumentos futuros. Si el mapa final quedara, más o menos, como muestra el dibujo 3.3, nuestro trabajo habría sido un éxito.

Dibujo 3.3
Antes de pasar a la parte final de esta serie de entregas me gustaría que le echásemos un vistazo a los dos cuadros siguientes. En el primero he colocado los resultados electorales de las Elecciones Generales desde el 1996 al 2008 (todas en marzo) bajo el gráfico de autoposición ideológica del CIS del mismo mes y cada uno de los años, es decir, he puesto lo que cada uno declaraba o sentía sobre ideología y debajo los resultados electorales, siendo 1 muy de izquierdas y 10 muy de derechas. Conclusión, o la gente no sabe qué es ser de izquierdas ni de derechas o votamos de modo distinto de lo que percibimos o aquí miente, consiente o inconscientemente, hasta el encuestador, porque a mí no me salen las cuentas. Quizá las percepciones de lo que son políticas en un sentido o en otro son tan dispares y subjetivas que resulta imposible definirse sin contrastar lo que decimos con una práctica determinada.
Ya hemos llegado a IU. En la próxima entrega veremos qué estamos haciendo de modo concreto, a qué dedicamos nuestros esfuerzos y en qué medida eso interesa o no a la sociedad. También analizaré someramente cómo solemos hacer nuestras propuestas y elaborar nuestras alternativas.
Lamento la extensión y ánimo, que queda poco.

Entradas anteriores de esta serie: