Lost: un romance a ciegas con final trampa

Written by Javi on lunes, mayo 24, 2010

Por Javi

Sólo había una demanda popular entre los fans de Perdidos: que se nos contara el final de la serie en la pantalla, no a través de una posible teoría en un foro de internet. Era nuestra única exigencia para soportar tantos años de romance a ciegas: el poder confiar en que, al final, la serie no se cerrara en falso. Que nos dieran lo que tanto nos prometieron.

Todo empezó a torcerse cuando la serie pasó de una trama de ciencia-ficción (con su culmen en los viajes en el tiempo y la posibilidad de que todo se explicara a través de ellos) a un planteamiento de metafísica-ficción (con dioses enfrentados usando a los humanos como fichas, con mundos intermedios que son el campo de batalla en la guerra eterna entre el bien y el mal). Hoy esa torcedura se agrava definitivamente, al no haber dado a Lost un final capaz de explicar algunos mínimos necesarios.

¿Lo mejor? Sin duda la “experiencia lostiana”: los años comentando la serie, dejándonos pillados en cada capítulo, cagándonos en los guionistas, viendo fallos, explicándonos teorías los unos a los otros…en ese sentido, el capítulo final no ha decepcionado, pues permitirá a los espectadores prolongar esa “experiencia” ad infinitum: podremos seguir pillados todo el tiempo que queramos, cagarnos en los productores de aquí al infinito, seguir mentando los fallos hasta el día del juicio final, y mirando foros de internet hasta quedarnos tontos.

La eugenesia canina: un rollo muy nazi

Written by Javi on viernes, mayo 21, 2010

Por Javi

Me enteré el otro día de que la mayoría de los “estándares raciales” de los perros habían sido modificados hace algunos años para que ya no fuera necesario cortarles las orejas o amputarles el rabo a los “perros de exposición”, y que aún con cola u orejas pudieran cumplir el patrón racial. También supe que algunos países civilizados como Suecia o Noruega prohíben la amputación de la cola sin fines terapéuticos ya desde finales de los 80.

La no necesidad de amputar colas me pareció un “avance” dentro de una práctica que creo que es reprobable en todos sus extremos: la eugenesia canina.

Hubo un tiempo en que, probablemente, el perfeccionamiento genético de los perros era necesario incluso para la supervivencia del propio ser humano: cruzando a los mejores perros pastores para alumbrar una camada que no te perdiera ni una oveja, o intentando conseguir el perro con más habilidad para auxiliar al hombre en la caza.

Sin duda esos tiempos han pasado hace muuuuucho tiempo, pero la práctica permanece entre nosotros, y no parece que tenga visos de desaparecer: miles de personas en todo el mundo viven de lograr que la longitud del tronco en relación con la altura a la cruz de una raza no sobrepase el 5% en macho y el 10% en hembras, o que la depresión fronto-nasal de un perro sea de 90 grados. Y logran vivir de eso porque muchos más quieren que su perro de compañía tenga la pureza racial. Su mascota como medio de “realización social”, equiparable a unos zapatos Manolo Blahnik, un Rolex en la muñeca o el último pepino de la telefonía móvil en el bolsillo.

Ya han muerto suficientes camadas ahogadas en bolsas de plástico por nacer con algo de prognatismo o unos cuartos traseros poco proporcionados…creo que va siendo hora de que los humanos nos vayamos olvidando de los estándares raciales (tanto para nosotros mismos, como para nuestras mascotas), ¿cómo lo ves?

Este soy yo

Este es mi rincón personal para hablar (reflexionar se me queda grande) de las cosas que me interesan desde una óptica de izquierdas. Me escondo bajo el pseudónimo Rafa Hortaleza porque el 'gran hermano' sigue vigilando...Eres bienvenido a dejar tus comentarios siempre que sean en un tono amistoso. Administrar

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